Luego de que el diputado nacional José Luis Espert anunciara ayer la suspensión de la reunión de comisión en la que se esperaba firmar el dictamen por falta de consenso, desde la Casa Rosada aclararon al medio CORTA que difícilmente se pueda acordar con la oposición, aunque no cerraron la puerta: «Nos piden 3.700 millones de dólares, están locos».
Mañana se vence el plazo para dictaminar sobre proyectos legislativos ya que es el cierre de sesiones ordinarias en el Congreso. Fuentes del Ejecutivo evalúan llamar a extraordinarias para tratarlo, pero admiten que no le van a dar nada a los gobernadores, que son los que pueden influir en el voto de los diputados de sus provincias.
Los gobernadores dejaron trascender reclamos para el Gobierno antes de que Espert hiciera el anuncio, e insistieron con reclamos relacionados a la obra pública, transferencias de las cajas previsionales, aumento de los fondos coparticipables y el envío de dinero para las cajas jubilatorias, algo que el Gobierno dejó de hacer este año.
Puertas adentro, los funcionarios que paran en Balcarce 50 no se dejan llevar por los pedidos de los gobernadores y no temen a quedarse sin la «ley de leyes». «No entienden que queremos déficit cero, si no lo quieren así, el Presupuesto ya fue», manifestó una fuente técnica de la Rosada, mientras que otra reflotó la idea de la reforma política que el Gobierno quiere llevar a cabo, con la eliminación de las PASO, un cambio de raíz sobre el sistema electoral (el pasaje de distritos plurinominales a uninominales, es decir, circunscripciones electorales donde el candidato ganador se lleva todo y el perdedor nada) y la imposición de la boleta única de papel: «Si aceptan esos cambios, ahí hay como $300 mil millones para ahorrar».
Esto fue conversado en la rosada entre el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el asesor y miembro del «triángulo de hierro» Santiago Caputo y el propio Espert, donde se tomó la decisión de frenar la reunión de comisión.
El Ejecutivo no mira con malos ojos prorrogar el Presupuesto —práctica que no se interrumpe desde hace dos años— y gobernar con un «cheque en blanco», pero asegura que quiere respetar la «institucionalidad» de contar con una «ley de leyes» y no descarta llamar a sesiones extraordinarias (donde se extenderían las sesiones en Diputados hasta diciembre) en caso de que los gobernadores acepten la premisa de déficit cero.



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