Las jubilaciones y pensiones tendrán en noviembre un ajuste del 1,93% por inflación, pero quienes cobran el bono congelado de hasta $70.000 recibirán una suba menor en sus ingresos totales.
El incremento será del 1,66% para la jubilación mínima, del 1,6% para la Pensión Universal al Adulto Mayor (PUAM) y del 1,57% para las pensiones no contributivas por invalidez y vejez.
La jubilación mínima con bono llegará a $514.158 y la máxima ascenderá a $2.988.766. La PUAM sumará $425.326 con el refuerzo, mientras que las pensiones no contributivas por invalidez y vejez pasarán a $380.910.
Permanece sin cambios desde marzo de 2024 y su falta de actualización afecta a unos tres millones de jubilados del sistema nacional y a otro millón y medio de beneficiarios de la PUAM y pensiones no contributivas. Si se hubiera ajustado junto con los haberes, debería alcanzar los $230.000. Además, no integra el haber ni se computa para el aguinaldo.
Entre enero y septiembre, la inflación acumuló un 23,6%, mientras que el haber mínimo total pasó de $410.880 a $498.633, una suba del 21,3%. El congelamiento del bono hace que los jubilados que cobran la mínima pierdan todos los meses frente a la inflación.



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