En 1947, durante el primer gobierno peronista, se sancionó la ley 13.010 de sufragio femenino. Cuatro años más tarde, las mujeres acudían por primera vez a las urnas de forma masiva.
Desde el balcón de la Casa Rosada, Evita brindó un encendido discurso. La primera dama celebró el avance en derechos políticos y llamó a todas las mujeres a apoyar -ahora electoralmente- al régimen: «Fecundamos la tierra con el sudor de nuestras frentes y dignificamos con nuestro trabajo la fábrica y el taller. Y votaremos con la conciencia y la dignidad de nuestra condición de mujeres, llegadas a la mayoría de edad cívica bajo el gobierno recuperador de nuestro jefe y líder, el general Perón».
Cuatro años más tarde, el 11 de septiembre de 1951, más de 3.500.000 nuevas electoras acudieron a los comicios, todavía con padrones y mesas separadas. Representaban a casi la mitad del empadronamiento total. El 64 % de ellas optó por la fórmula presidencial Perón-Quijano.



Facebook
RSS