Aunque ya pasaron casi dos años desde el primer envío del oro al exterior y a pesar de que la Justicia le ordenó al Banco Central (BCRA) que responda los pedidos de información, la entidad conducida por Santiago Bausili sigue impidiendo que se lleve a cabo el control por parte de la Auditoría General de la Nación (AGN).
En la sesión del jueves por la mañana, ya con la nueva composición del cuerpo, los auditores manifestaron no haber recibido ninguna novedad al respecto, ni, como señalaron fuentes autorizadas, nada hace pensar que las habrá.
“Siguen sin darnos precisiones de donde está el oro, ni mucho menos nos permiten desarrollar la tarea de la auditoría”, dijeron fuentes calificadas a Ámbito.En una serie de artículos, el medio Ámbito reveló la desconcertante respuesta del BCRA a la AGN: el envío del oro no quedó registrado en ningún contrato, sostuvieron. O en palabras del Central en las notas internas enviadas: “Los contratos de colocación de lingotes de oro con el BIS y/o cualquier otro depositario del exterior … no existen a la fecha ni los había al 31/12/2024”.
A fines de 2025, la conducción de la Auditoría, desempeñada por Juan Manuel Olmos, ante la no designación del cuerpo de auditores solo podía sugerir que la Comisión Bicameral Revisora de Cuentas Mixta del Congreso de la Nación tomase medidas legales, y es lo que hizo.
Ahora, luego de los nombramientos, la AGN tiene nuevamente facultades plenas para impulsar medidas legales que exijan a la entidad que conduce Bausili que permita llevar adelante la mencionada y postergada auditoría.
Cuando, por primera vez, la AGN solicitó información y documentación para llevar a cabo la auditoría, ya habían tomado nota de cuatro transferencias (18/06/24, 02/07/24, 31/07/24 y 13/08/24). Según consta en la documentación oficial, en cada una de ellas, se enviaron 250 lingotes.
En ese momento, el Central no se negó explícitamente, sino que entorpeció cualquier posibilidad de que se llevase a cabo.
Por un lado, la entidad no entregó al equipo de auditores de la AGN el material necesario para avanzar con los trabajos de auditoría (actas, dictámenes y otras actuaciones).
Por el otro, según pudo reconstruir Ámbito a partir del relato de fuentes calificadas, el Banco Central se escudó detrás del argumento de la confidencialidad para no permitir el acceso a la información a pesar de que hay ejemplos que demuestran que la AGN “está acostumbrada a trabajar con documentación confidencial y sensible como en el caso de las vacunas por el Covid”.
Asimismo, indicaron que “la única propuesta que el Banco Central le hizo a la AGN fue ir a ver lo que se necesita desde sus computadoras sin la posibilidad de fotografiar, ni de hacer las copias necesarias ni de tomar nota. Solo se podía retener con la memoria Eso hace que técnicamente hacer la auditoría sea imposible en los hechos”.



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