Una terapia mínimamente invasiva busca aliviar la migraña crónica refractaria en pacientes que no responden a los tratamientos disponibles. Consiste en administrar lidocaína directamente en la arteria meníngea media mediante un microcatéter.
El procedimiento ya está disponible en Argentina, aunque todavía se necesitan más estudios.
El procedimiento se realiza mediante un acceso arterial, habitualmente desde la muñeca, y permite llegar con un microcatéter hasta la arteria meníngea media. Allí se administra lidocaína para intentar modular temporalmente los mecanismos vinculados con el dolor migrañoso.
Un estudio publicado en The British Medical Journal incluyó a 45 pacientes con cefalea refractaria que sufrían, en promedio, más de 27 días de dolor por mes. Cerca de dos de cada tres tuvieron alivio inmediatamente después del procedimiento. Al mes, más de la mitad había reducido en más de 50% la cantidad de días con cefalea.
El tratamiento ya se realiza en el país y la indicación se analiza de manera individual, con una evaluación multidisciplinaria previa. No busca reemplazar las terapias actuales, sino ofrecer una alternativa para un grupo seleccionado de pacientes.



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