En octubre de este año, se dio a conocer que la Auditoría General de la Nación (AGN) informó ante la Comisión Mixta que funciona dentro del Congreso Nacional que el Banco Central de la República Argentina (BCRA), bajo la conducción de Santiago Bausili, no permitía que se realizara el trabajo de auditoría sobre los lingotes de oro enviados al exterior en 2024.
Segun se pudo confirmar no solo que la AGN, luego de una serie de intimaciones que se iniciaron en septiembre, sugirió al Congreso que presentase una demanda judicial por entorpecimiento de las labores de auditoría, sino también que el BCRA informó que no se registran contratos del envío al exterior, por lo cual no hay nada que auditar.
Ante esta situación la AGN está habilitada para iniciar una acción judicial en ejercicio de las competencias constitucionales y legales, por incumplimiento de la normativa contenida en el artículo Nº 119, inciso b) de la Ley Nº 24.156, y en el Decreto Nº 1172/2003 de Acceso a la Información Pública, en el ámbito del Poder Ejecutivo Nacional, ambas con fundamento en cláusulas constitucionales. Sin embargo, solo puede hacerlo con el cuerpo de auditores conformado.
Este aspecto acaba de ser subsanado, ya que la AGN informó que ayer se produjo la jura de los nuevos auditores: Mónica Almada, Pamela Calletti y Juan Ignacio Forlón.
No obstante, se abre otro capítulo en el caso de confirmarse lo que mediante notas comunicó el Central: no existirían contratos que registren el envío de oro al exterior.
Según fuentes calificadas, el BCRA confirmó que no hay contratos en torno de los envíos. De acuerdo con la información a la que accedió Ámbito, la respuesta del equipo de Santiago Bausili encendió todas las alarmas: “Los contratos de colocación de lingotes de oro con el BIS y/o cualquier otro depositario del exterior … no existen a la fecha ni los había al 31/12/2024”.La postura oficial del BCRA, que ahora deberá ser ratificada en sede judicial, va más allá aún: “Los informes del servicio jurídico del BCRA respecto de cada contrato, no se han tenido que elaborar, ya que, como se informara anteriormente, no hay contratos”.
A partir de ahí, dentro de la AGN quienes debían auditar arribaron a todo tipo de especulaciones que encontraron su ancla en la imposibilidad de realizar el informe en cuestión sobre el envío de lingotes equivalentes a 4981 millones de dólares. Esas conjeturas incluso llegaron a la idea de que el oro había sido convertido en liquidez, algo que aún, por la opacidad con la que se mueve el equipo conducido por Bausili, no se puede comprobar.



Facebook
RSS