A seis meses de la primera advertencia de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) sobre la prohibición del uso de fentanilo contaminado fabricado por HLB Pharma Group SA, producido por Laboratorios Ramallo SA, un nuevo informe del Cuerpo Médico Forense presentado al juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, confirmó que 38 de las 40 historias clínicas de pacientes fallecidos analizadas —sobre un total de 173— corresponden a muertes por infecciones bacterianas asociadas al uso del anestésico adulterado.
El estudio del Cuerpo Médico Forense, requerido por el juez Kreplak, tuvo que responder una pregunta central: “¿Cuál fue la causa de muerte de los pacientes internados en hospitales y clínicas, sobre todo de las provincias de Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, y si ello se vincula con la infección asociada a Klebsiella pneumoniae, Klebsiella variicola, Ralstonia pickettii y/o Ralstonia mannitolilytica?”, las mismas bacterias halladas en las ampollas contaminadas.
La causa tiene 14 procesados, entre ellos directivos y responsables de la producción y control de calidad del medicamento.
Cuatro están detenidos en el Penal de Marcos Paz:
Ariel García Furfaro, propietario de HLB Pharma y Laboratorios Ramallo.
Diego García, su hermano y directivo de ambas compañías.
Javier Martín Tchukrán, director de Manufactura de HLB Pharma Group SA.
José Antonio Maiorano, director técnico responsable de la producción y liberación de los lotes contaminados.
La madre de los hermanos García, Nilda Furfaro, y Carolina Ansaldi, directora técnica de Laboratorios Ramallo SA, fueron beneficiadas con prisión domiciliaria.
Otros ocho procesados —responsables de las cadenas de producción y control de calidad— fueron imputados sin prisión preventiva: Eduardo Darchuk, Edgardo Gerardo Antonio Sclafani, Rocío del Cielo Garay, Dayana Arzolidys Astudillo Bolívar, Adriana Iudica, Wilson Daniel Pons, María Victoria García y Víctor Pablo Boccaccio.
El caso del fentanilo contaminado es considerado la peor tragedia sanitaria de la Argentina. A seis meses de la primera alerta de la ANMAT, los informes del Cuerpo Médico Forense y del Instituto Malbrán refuerzan la acusación del magistrado: el fentanilo fue la fuente del brote bacteriano que, en muchos casos, derivó en “un debilitamiento de la salud” y en muertes donde “la infección asociada a los microorganismos implicó un incremento del riesgo de muerte y la falla multiorgánica generada fue un factor determinante en el desenlace fatal».
Las investigaciones avanzan sobre un entramado de negligencia, encubrimiento y poder, que podría alcanzar a funcionarios que debían controlar. Como resumió Carla Maino, hija de una de las víctimas sobre la tragedia: “No puede suceder nunca que salga al mercado sanitario medicación contaminada, que no se hayan hecho los controles, que haya habilitaciones truchas. Nadie fue capaz de pensar: ‘che, vamos a matar gente’.



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